Fortaleza de Brozas

Brozas

BROZAS, localidad de tradición con importantes construcciones religiosas, palaciegas y militares, ha sido cuna de personajes ilustres como Nicolás de Ovando, gobernador de la Española entre 1501 y 1509 y el gramático y humanista del siglo XVI Francisco Sánchez de las Brozas “El Brocense”. Aunque podemos encontrar restos neolíticos, romanos y visigodos, su historia está ligada desde la Edad Media a la Orden de Alcántara, cuando se convierte en sede de la Encomienda Mayor, propiciando un gran crecimiento urbano y monumental. Paseando por el centro de la villa, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 2015, podremos admirar escudos, rejas y espectaculares fachadas en edificios como el Palacio de los Condes de la Encina, el Palacio de los Flores…, muestras del esplendor de la nobleza local durante la Edad Moderna. Una nobleza que participó activamente en la construcción de un sinfín de edificios religiosos como el templo de los Santos Mártires, el convento de Las Comendadoras. Junto a la riqueza monumental, Brozas cuenta con una importante variedad de espacios naturales de gran valor ambiental: humedales como el Parque Periurbano de conservación y ocio Charca de Brozas, la Charca de Arce de abajo y el Embalse de Brozas, áreas esteparias como los Llanos de Brozas y los riberos del Salor.

Baile del Cordón

¿QUÉ VISITAR?

Iglesia de Santa María La Mayor de la Asunción “La Catedralina”. Declarada de Bien de Interés Cultural. Su construcción abarcó tres siglos, desde finales del siglo XV hasta principios del XVIII. Su condición y sus formas mezclan gótico, renacimiento y culminan en el barroco del majestuoso retablo mayor, creado por  Bartolomé de Jerez hacia 1745.

Iglesia de los Santos Mártires. Comenzada a construirse en 1495 sobre la ermita del mismo nombre. Las obras se detuvieron a mediados del siglo XVII y así quedaron hasta que fue acabada en los años 60. En su interior destaca la capilla funeraria de los Argüello Carvajal, proyectada por Juan Bravo en 1590 y en la que se custodia la imagen del Santo Cristo de la Expiración.

Convento de Nuestra Señora de la Luz. Llegó a ser el cenobio capitular de San Gabriel de los franciscanos descalzos en la provincia de Cáceres; fue fundado a iniciativa de la villa en 1554, con licencia real, aprovechándose para ello la antigua ermita de la Virgen de la Luz. Su proceso constructivo se extendió desde el siglo XVI al XVIII. Actualmente convertido en establecimiento hotelero.

Convento de las Comendadoras. Construido en el siglo XVI por iniciativa de la familia Nebrija, se convirtió en uno de los conventos más ricos de la Orden de Alcántara. Destaca su portada renacentista, obra de Guillén Ferrant y el claustro con el escudo del comendador Marcelo de Nebrija. Actualmente alberga diferentes servicios municipales (Auditorio, Biblioteca…).

Convento de los Remedios. Construido a finales del siglo XVI por impulso de Frey Alonso Flores, Sacristán Mayor de la Orden de Alcántara, sufrió un duro proceso desamortizador, quedando únicamente en pie algunos restos del edificio conventual.

Castillo Palacio de la Encomienda Mayor de Alcántara. Situado en el punto más alto de la villa, cuenta con un prolongado proceso constructivo (siglos XIII-XVII) como consecuencia de los continuos conflictos bélicos en estas zonas de frontera, manteniendo elementos como la Torre del Homenaje y la muralla abaluartada.

Palacio de los Flores. Consta de dos partes claramente diferenciadas: a la primera, la más antigua, corresponden varias estancias de gran amplitud, con portadas con arcos conopiales y rebajados y decoradas con motivos góticos. En este palacio nació Nicolás de Ovando. Actualmente acoge varios servicios municipales (casa de cultura, CPR).

Palacio de los Argüello Carvajal. Se inicia a finales del siglo XVI, aunque su aspecto actual se asemeja a un palacio barroco del siglo XVII con modificaciones en el XVIII y XX. Muros adornados con revoco de falsa cantería y un zócalo y portada adintelada y escudo de mármol con las armas de la familia. En el interior destaca su magnífico patio porticado con dos galerías: la baja, con grandes columnas toscanas que sostienen arcos de medio punto y medallones en las enjutas; y la alta, también con arcos sostenidos por columnas jónicas, correspondiendo dos arcos de arriba con uno de abajo, y cerrado con una bella balaustrada.

Palacio de los Condes de la Encina. El palacio de los Bravo, Condes de la Encina, es el mejor ejemplo de arquitectura residencial de Brozas. Construido a finales del siglo XVI, tiene las características arquitectónicas típicas del siglo XVII y fue en el siglo XVIII, cuando esta familia alcanza su máximo poder. En su fachada podemos ver el escudo de don Juan Sebastián Bravo de Cabrera y de su esposa doña Isabel Topete del Barco.

Palacio de los Condes de Canilleros. Edificio del siglo XVI con un enorme escudo en una de sus esquinas con las armas de los Porres, Montemayor, Maraver, Silva y Acuña. En el interior sobresale su patio con dos galerías y columnas toscanas.

Casa natal de El Brocense. Casa natal del gramático y humanista Francisco Sánchez de las Brozas, construida íntegramente con sillares de granito, destacando su espectacular chimenea de ladrillo.

El patrimonio monumental de Brozas se completa con un interesante conjunto de ermitas, entre las que destacan San Antón, la Soledad, el Buen Jesús, el Humilladero o Santa Bárbara y grandes casonas nobiliarias como la de los Gutiérrez-Flores, la del capitán Francisco Lizaur, la de los Arce o la del linaje Mendoza-Escalante, que muestran ricos blasones y extraordinarias rejas de forja en ventanas y balcones en sus fachadas.

PARA AMANTES DE LA NATURALEZA

El cernícalo primilla sobrevuela la localidad de Brozas donde encuentra comida y cobijo, convirtiéndose así en un atractivo para los visitantes donde se fusiona historia y naturaleza.

Las Charcas de Arce de Abajo y de Arriba, situados al este de Brozas, forman parte del rico patrimonio natural de Brozas; además la del Arce de Abajo está declarada ZEC.

El embalse de Brozas se declaró ZEPA y destaca por la concentración invernal de grullas y la colonia de garcillas bueyeras.

La Charca de Brozas, está declarada Parque Periurbano de Conservación y Ocio, y se encuentra en los aledaños de la población, destacando por su inigualable riqueza avifaunística, pudiéndose apreciar desde su observatorio ornitológico. En la zona se conservan restos de los antiguos hornos tejeros.

Áreas esteparias como la Zona de Especial protección para aves “Llanos de Brozas” y los riberos del Salor dentro del Parque Natural del Tajo Internacional posibilitan la conservación de numerosas especies de flora y fauna, convirtiéndose en lugares idóneos para la práctica de actividades como el senderismo, el cicloturismo, el avistamiento de aves o la pesca deportiva.

FIESTAS TRADICIONALES

San Antón. El día 17 de enero, la tradición y el folclore están presentes en esta fiesta en honor a San Antón, reflejándose en su arraigada Danza o “Torcido” del Cordón. Se trata de una danza de gran arraigo popular donde se baila alrededor de un palo del cual salen cintas de colores. Cada danzante vestido con el traje regional, sujeta la suya al ritmo de la música, tejen un trenzado y destejen.

Feria de Brozas. En torno al 20 de abril, se celebran en Brozas las tradicionales ferias donde, junto a diversas actividades lúdicas, se desarrolla un mercado ganadero, una muestra agroalimentaria y la representación histórica de la fiesta del Toro de San Marcos, recuperada hace unos años después de su prohibición por la Inquisición a mediados del siglo XVIII.

Romería de San Gregorio. Romería del patrón que se celebra el día 9 de mayo o sábado más cercano, en el paraje contiguo a la ermita del santo.

Fiestas en honor a San Lorenzo. Durante el mes agosto se celebran las fiestas en honor a San Lorenzo con un amplio programa completo de actividades culturales-deportivas que se alargan hasta los primeros días de septiembre cuando se celebran sus tradicionales fiestas taurinas, declaradas Patrimonio Cultural e Inmaterial.

SUS SABORES

Brozas es tierra de tencas, cocinadas en multitud de recetas, pero principalmente bien fritas. Del cerdo se curan excelentes embutidos y uno de los platos más típicos de la época invernal es el bobo con coles, también llamado buche, junto al cordero, el frite y la chanfaina con arroz o patatas. En la repostería destacan los fritos, la sopa de almendras, las torrijas, las puchas o las perrunillas de almendras.