Puente de Alcántara

Alcántara

ALCÁNTARA, cuna de San Pedro de Alcántara, sale a nuestro camino para sorprendernos con su monumentalidad y naturaleza. Huellas de diferentes épocas históricas las encontramos en Alcántara, dejando boquiabierto a su visitante en el espectáculo arquitectónico reflejado en sus calles, plazas, debido al asentamiento en la villa de la Orden Militar de Alcántara en el s.XIII.

Más de medio centenar de dólmenes con ricos ajuares funerarios, grabados rupestres, el menhir de El Cabezo,  uno de los más grandes de la península ibérica y el reciente hallazgo de una estela funeraria de la edad del Bronce, muestran el fenómeno del Megalitismo en la cuenca del río Tajo. Pero si una época histórica tuvo gran relevancia para Alcántara fue la época prerromana, con la aparición de los castros y la Deditio de Alcántara (104 a.c), estos pueblos contribuyeron a la construcción del Puente Romano en el S.II, una colosal obra de ingeniería dedicada al emperador Trajano, que comunicaba Corduba con Bracara Augusta, formando parte de las más importantes vías de comunicación romanas como la Vía de la Estrella o la Vía de la Plata.

Debido a su situación estratégica junto al río Tajo ha sido escenario del paso de diferentes pueblos invasores como suevos, visigodos y árabes a los que debemos el nombre de Al-Qantarat (el puente) y uno de los recintos amurallados más importantes de la región, ampliado sucesivamente hasta el S. XVII. Alcántara ha sido testigo de diferentes acontecimientos bélicos, como las Guerras con Portugal o la Guerra de la Independencia.

Con la Reconquista llegan los cristianos estableciendo la Orden Militar de Alcántara en el año 1.218, con ellos llegaron los primeros pobladores judíos, asentándose en la Aljama judía desde el S. XIV, momento en el que conviven cristianos, judíos y mudéjares en perfecta armonía.

A partir del S.XVI la sede se traslada al Conventual de San Benito, un monumental edificio con trazas góticas y renacentistas. El influjo y poder de la Orden se ve reflejado en sus impresionantes palacios y casas solariegas como Palacio de los Topete Escobar, Palacio del Barco, Palacio de los Roco-Campofrío, Palacio de los Barco, Casa de los Oviedo, Casa de los Cabrera… casas modernistas de principios del S.XX, edificios religiosos (S.XIII-S.XVII) como Santa María de Almodóvar, la de San Pedro de Alcántara, Encarnación Antigua o la de Santiago (Estorninos), mezquitas o sinagogas, hospitales como el de La Piedad, las ermitas de los Remedios, de Santa Ana, de San Antón, de las Angustias, de la Encarnación y de Nuestra Señora de los Hitos o conventos como el de la Monjas Comendadoras o  el de San Bartolomé rehabilitado como Hospedería de turismo.

En 2014 fue declarado Mejor Rincón de España y en la actualidad pertenece a la Red de Pueblos Mágicos.

Conventual San Benito

¿QUÉ VISITAR?

Dólmenes y Menhir del Cabezo. Estos monumentos funerarios son muy abundantes al oeste de la provincia cacereña, en la Raya con Portugal. Datados entre el Neolítico y el Calcolítico, los dólmenes tuvieron asociados ricos ajuares: ídolos, vasos campaniformes o vasos cerámicos. El Menhir del Cabezo, es uno de los mayores de la península ibérica y representa una figura humana.

Puente Romano. Se levanta sobre las aguas del río Tajo. Es uno de los puentes romanos más importantes del mundo y el más alto que se conserva en pie. Sus dimensiones son espectaculares con 198 metros de longitud, 71 metros de altura y 8 metros la calzada.  Tiene seis arcos de medio punto apoyados sobre cinco pilares apreciándose tajamares en los tres centrales. Construido en época de Trajano, en el siglo II, por el arquitecto romano Cayo Julio Lacer, en la Vía de la Estrella que comunicaba Corduba (Córdoba) con Bracara Augusta (Portugal). Al ser de vital necesidad para las comunicaciones, fue objeto de varias destrucciones por razones militares y estratégicas. En realidad es un conjunto de tres elementos romanos: Puente, Arco Honorífico y Templo.

Conventual de San Benito. Los Reyes Católicos conceden un Real Privilegio para la construcción de  un edificio que será la Casa Matriz de la Orden de Caballería de Alcántara. Diversos arquitectos como Pedro de Larrea, Pedro de Ibarra o Juan de Herrera dirigirán las obras.  La Iglesia, dedicada a la Inmaculada Concepción es de trazas renacentistas. Consta de tres naves con nervadura gótica. Destacando la Capilla mayor con armas de Carlos V y las capillas de Frey Nicolás de Ovando y Frey Diego de Santillán.  En el lado de la Epístola, la Capilla del Comendador de Piedrabuena y en el lado del Evangelio, la sacristía con su original escalera de caracol. El Claustro, gótico con galería cuadrada de arcos escarzanos. Al exterior se abre la Hospedería denominada Galería de Carlos V, flanqueada por dos torres con escudos de Carlos I y Felipe II. Desde 1984 es escenario del  Festival de Teatro Clásico de Alcántara. Es un extraordinario ejemplo del renacimiento español, fue cuartel de tropas durante la Guerra de Sucesión y la  Guerra de la Independencia.

Iglesia Parroquial de Santa María de Almocóvar. Se levanta en el S.   XIII sobre una antigua mezquita musulmana. Conserva tres portadas románicas, destacando la fachada principal como uno de los ejemplos más bellos del románico extremeño. En el interior, destaca el sepulcro de alabastro del Comendador Antonio Bravo de Jerez, de Lucas Mitata, la pila bautismal de San Pedro de Alcántara, tablas de Luis de Morales, un Cristo Yacente atribuido a Montañés y otras tallas de calidad artística. En la actualidad el interior consta de una sola nave, cuyos tramos están cubiertos por bóvedas de cañón. La Capilla Mayor es obra de Pedro de Ibarra, con retablo barroco. El estado actual del templo es fruto de remodelaciones de los  S. XVI y XVII. Llegó a ser un importante templo Arciprestral y Conventual.

Iglesia de San Pedro de Alcántara. Templo de estilo barroco. Se levantó en el solar de la casa donde nació Juan Garabito Vilela de Sanabria en 1499. De origen noble, tras su ingreso en la Orden Franciscana sería conocido como Fray Pedro de Alcántara. En su interior destacan dos retablos barrocos, el del Altar mayor y el lado del Evangelio, que se corresponde con la capilla levantada sobre la habitación donde nació el Santo.

Iglesia de la Encarnación Antigua. Ubicada muy cerca de donde se encontraba la alcazaba árabe y con unas vistas inmejorables al Puente Romano. Su construcción data del siglo XV, popularmente conocida como “Las Monjas”, debe este nombre al convento anexo a ella que habitaron las Monjas Caballeras de la Orden de Alcántara.

Convento de San Bartolomé. Construido en el siglo XV, bajo el patronazgo del Marqués de Buscayolo, sus armas aparecen en la fachada principal. Sus moradores fueron los monjes de la  Orden de San Francisco hasta que fue abandonado durante las guerras napoleónicas. Desde esta época ha servido para diversos usos, el último de ellos como fábrica harinera hasta que fue adquirido por la Junta de Extremadura, convirtiéndolo en la actual Hospedería Conventual de Alcántara.

Ermita de la Virgen de los Hitos. Posiblemente ya existía en el siglo XIII, aunque tras las guerras con Portugal la ermita fue destruida al explotar el polvorín instalado en ella. No se vuelven a tener noticias hasta 1768, año en que se reedificó en el mismo enclave. Junto a ella se realiza la romería en honor a la patrona de la localidad, la Virgen de los Hitos.

Hospital y capilla de Nuestra Señora de la Piedad. El Hospital construido en el siglo XVI por la familia Bootello es un buen ejemplo de la arquitectura renacentista, destacando en el exterior su portada construida por el escultor Guillen Ferrant y en el interior la bella bóveda de crucería. Actualmente alberga la Biblioteca Pública Municipal.

Otros edificios religiosos: Aún quedan en pie numerosas ermitas, fruto de asentamiento de la Orden Militar en la villa. Ermita Nuestra Señora de la Encarnación, con una bella portada renacentista, Ermita de San Antón, Ermita de Santa Ana, Ermita Nuestra Señora de los Remedios que alberga en su interior bellas tallas y una imagen sedente. Ermita de Nuestra Señora de las Angustias y Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, el historiador Pedro Barrantes Maldonado sitúa la sinagoga en este lugar, levantada en el S.XIV, en su interior se halló una lápida fundacional hebrea.

Ayuntamiento. Construido en tiempos de Felipe III, conserva varios escudos representando el Puente Romano y la cárcel real del S. XVII. El estado actual del edificio es fruto de las remodelaciones sufridas posteriormente.

Arco de la Concepción. Esta puerta se levanta en siglo XVII,  es una de las dos puertas que mejor se conserva del recinto amurallado de Alcántara. Destacan la hornacina que albergó a la Virgen de la Concepción y el Escudo de Felipe III.

Fuente del Pilar. Construida en 1594, de estilo herreriano, fábrica de granito y remate en frontón triangular. Cumplía funciones de aprovisionamiento de agua.

Bujíos o Bohíos. Construcciones circulares de piedra de orígenes  celtas, fueron refugio de pastores y almacén de cereales y aperos. Están censados más de 100 bujíos en el término de Alcántara lo que nos indica que la presencia pastoril fue muy importante.

Aljama Judía. Las primeras referencias de los judíos en Alcántara llegan después de la Reconquista, en torno al 1286. La población hebrea debió ser muy numerosa, se sitúa en el entorno de la Sinagoga. De calles estrechas, empedradas y casas encaladas, aparece documentada como Aljama en 1489. Llegó a ser una de las comunidades  más importantes de Extremadura, que vivió bajo el amparo de la Orden Militar de Alcántara hasta el edicto de expulsión.

Recinto amurallado. La situación estratégica y el paso obligado por el Tajo, dan sentido a la construcción defensiva. Se distinguen claramente dos fortificaciones: la “alcazaba” árabe y el recinto amurallado de época moderna. Es el segundo mayor recinto amurallado de la región después de Badajoz.

Casas solariegas y palacios. Muestra del auge constructivo promovido por la rica nobleza y el clero vinculados a la Orden Militar  y asentados en Alcántara desde el S.XIII, se levantaron numerosos palacios como: Casa de Bernardo de Aldana,  Casa de los Aldana, Casa de los Arias QuintanaDueñas, Casa de los Perero, Casa Vélez Suárez, Casa de los Cabrera, Casa de los Pacheco, Palacio de los Barco,  Casa de la Clavería, Casa de los Barrantes Maldonado, una de las familias más antiguas de Alcántara, Palacio de los Roco Campofrío, con una monumental fachada que indica la importancia de este linaje, Palacio de los Aponte donde destacan los escudos heráldicos de las familias Aldana, Zúñiga, Rocha, Ovando y Aponte, Palacio de los Topete Escobar, Casa de los Oviedo, conocida popularmente como “Casa de los Calderones”, por el caldero que hay en los escudos de su fachada tiene dos torres desmochadas.

Casas Modernistas. A finales del siglo XIX el Modernismo se extiende como movimiento artístico a Extremadura llegará en fechas más tardías. Los promotores de estas obras fueron la burguesía local. Las portadas y balcones de las casas presentan detalles muy cuidados y con materiales como el yeso y la forja. Los motivos decorativos predominantes son florales, formas curvas y figuras femeninas. La parte superior de estas casas se remata en algunos casos con balaustrada y otros con terrazas cubiertas, sobresaliendo en sus tejados claraboyas y chimeneas.

Iglesia Santiago (Barrio de Estorninos) En el edificio trabajó Pedro de Ibarra, Maestro Mayor de Obras de la Orden Militar de Alcántara,  pero queda inconclusa, terminando las obras en el XVII.  Realizada en mampostería de pizarra y sillería granítica de una planta de nave única,  tiene un ábside semicircular. La portada se abre con un arco de medio punto. Destacan algunos vanos tardo góticos y los contrafuertes de sillería. La torre se encuentra separada del resto del edificio.

Puente Internacional o de Segura. Construido por Cayo Julio Lacer en el Siglo II daba continuidad a la calzada que comunicaba Emerita Agusta con Conembriga, ruta romana que comercializaba el oro y los productos agrícolas de la zona. En el año 997 Almanzor utilizó esta ruta camino de Santiago. Construido en sillería de granito, consta de cinco arcos de desigual luz sobre cuatro pilares. Reparado en tres ocasiones al igual que el Puente de Alcántara, pero por causas distintas. La primera fue en época romana al apreciar deficiencias hidráulicas. La segunda en el siglo XVI tuvo lugar como consecuencia de una gran riada que destruyó los tres arcos centrales. La tercera y más nefasta, en el siglo XX al observar unas grietas estructurales en la pila de la parte portuguesa se levantaron unos escalones de hormigón que desvirtúan la obra romana.

Peña Buraca. Para algunos investigadores es un santuario prehistórico con forma de cabeza y dos grandes oquedades como si fueran ojos, otros los sitúan en el bajo imperio. Está rodeado de lagares rupestres y tumbas antropomorfas.

PARA AMANTES DE LA NATURALEZA

El entorno natural de Alcántara, de singular belleza paisajística, además de ofrecer lugares de interés histórico para visitar, como Peña Buraca o Canchal de los dos Ojos, declarado recientemente BIC con categoría de Zona Arqueológica, santuario prehistórico rodado de lagares y tumbas antropomorfas o el Puente Internacional o Puente de Segura, de factura romana que hace frontera con Portugal, salvando el paso de la Rivera de Erjas, por el que transcurren importantes rutas históricas como la Vía Romana de la Estrella o la Ruta de la Lana.

Invita también a la práctica de todo tipo de actividades al aire libre, como senderismo, cicloturismo, turismo cinegético, pesca,  birdwatching, piragüismo…  Compuesto por ecosistemas  de gran valor ecológico, su fisiografía está condicionada por la presencia de los ríos  Tajo, Alagón y rivera de Erjas.

Existen varias áreas protegidas por su biodiversidad dentro del término municipal de Alcántara:

El Parque Natural Tajo Internacional Reserva de la Biosfera. Se caracteriza por la variedad de ecosistemas que conviven en un mismo territorio: bosque mediterráneo, dehesa, bosque ribereño y estepa, donde especies en peligro de extinción como la cigüeña negra o el águila imperial ibérica comparten hábitat con otras de especial relevancia como el buitre leonado, el alimoche, el águila real o el buitre negro que encuentran aquí un lugar ideal para su reproducción. El parque natural tiene como fin contribuir a la conservación de sus ecosistemas y valores naturales, así como favorecer el mantenimiento de los usos y aprovechamientos tradicionales, educativos, científicos, culturales y recreativos. En el Centro de Interpretación del Tajo Internacional se realizan actividades para la divulgación y puesta en valor del mismo.

La ZEPA Embalse de Alcántara es un humedal que cuenta con una gran riqueza faunística y ornitológica. Los cantiles rocosos situados en las márgenes del embalse son de gran importancia para la nidificación de algunas aves rupícolas como alimoches, buitres, águilas…

Otro espacio de interés es la ZEPA Llanos de Alcántara y Brozas. Enclave que destaca por la presencia de una importante población de avutardas. Además de estos espacios naturales descritos, destacan otros parajes de insólita belleza que permiten al visitante contemplar la naturaleza en estado puro, como el Cañón del río Erjas (Red Natura 2000) , la Represa y los Meandros del Jartín, la Peña de Santiago, o la Cantera de El Cabezo, un hermoso lago que ocupa el lugar de la antigua cantera que se utilizó para la construcción del Salto José María de Oriol y donde en sus bermas nidifican buitres, cigüeñas negras y alimoches entre otras especies. Lugares que harán las delicias de los “pajareros”.

Además varias rutas senderistas vertebran el territorio, recorriendo caminos y veredas entre espectaculares paisajes de bosque mediterráneo, olivares centenarios y dehesas, la Ruta del Balcón del Mundo, el Sendero Local Bajo el Puente, la Cañada Real de Gata, la Ruta del Puente Romano, el Camino Natural del Tajo, son algunas de ellas, donde poder disfrutar de la fauna y de especies vegetales endémicas como el lirio lusitano o algunas variedades de orquídeas salvajes.

FIESTAS TRADICIONALES

Matanza Tradicional. Feria Agroalimentaria.  Se celebra el primer sábado de marzo. Comienza la jornada con la degustación de migas y el despiece de los animales, continuando con la comida de matanza y finalizando el día con una degustación de prueba de cerdo. Todo ello acompañado por actividades como ruta senderista, muestra gastronómica y artesanal, actuaciones musicales…

Romería Virgen de los Hitos. Patrona de la localidad, tradicionalmente se celebraba el 25 de Marzo,  actualmente se ha trasladado la romería al último sábado de este mes. Los vecinos se desplazan al santuario situado a 5 km de la localidad para acompañar a la Virgen de los Hitos durante la misa y procesión en su honor. Es un día de convivencia con carreras  de cintas  y  verbena popular.

Semana Santa. Sus procesiones de origen medieval, con tallas de los s.XVI y s.XVII, recorren las calles de su casco antiguo. Celebraciones religiosas  que invitan a lugareños y visitantes a vivirlas.

Feria. Se viene celebrando desde el año 1318, cuando el Maestre Suero Pérez, concedió a la villa, Hoy día la feria se celebra entorno al 15 de abril  con actividades culturales, espectáculos infantiles, verbena…

Día de la Mormentera. Con esta celebración el primer sábado de junio,  se pone en valor este dulce de influencia árabe, judía y cristiana. Hay taller de elaboración de mormenteras, degustación, concurso de cocina, ruta de la Tapa Mormentera, actuación musical…

Fiestas de Santiago. Se celebran en el barrio de Estorninos el 25 de julio. Acto religioso, vino de honor y verbena son algunas de las actividades programadas en honor a Santiago Apóstol.

Festival de Teatro Clásico de Alcántara. Se celebra desde 1984, también conocido como “La Fiesta de Alcántara” por la implicación de la población, se respira  en sus calles y en sus monumentos, que en estos días rememoran el pasado con representaciones teatrales, pasacalles, veladas nocturnas, mercado gastronómico y artesanal, exposiciones, visitas nocturnas interpretadas… La Galería de Carlos V del Conventual de San Benito se convierte en el escenario de grandes compañías de teatro nacionales.

Fiestas del Emigrante. Festividad de la Asunción, 15 de agosto. Durante varios días se programan actividades lúdicas festivas  para celebrar el reencuentro con  amigos y familiares.

Festividad de San Pedro de Alcántara. Comienza nueve días antes  al 19 de octubre. El último día de la novena los barrios y calles de Alcántara se llenan de iluminarias y hogueras, donde visitantes y vecinos se tiznan las caras con corchos quemados. El día 19 se celebran la misa y la procesión en honor al Patrón de Alcántara y de Extremadura.

La Caracolá. Este evento trata de recuperar la antigua tradición de comer caracoles durante las fiestas en honor a San Pedro de Alcántara,  es una cita popular donde todos sus participantes pueden degustar el tradicional guiso de caracoles con tomatá, además de participar en otras actividades como la tómbola gastronómica, actuación musical, juegos…

SUS SABORES

La mesa alcantarina presenta una variada muestra de guisos tradicionales como el frite, la chanfaina, las patatas al rebujón. Y otros elaborados con pescados como barbos, carpas, lucios, destacando la tenca, procedentes del río Tajo y de sus charcas. De los productos de la matanza tradicional destacan: el buche cocinado con coles, los boferos, las mondongas y las patateras. Un guiso exquisito son los caracoles con “tomatá” picante que ha merecido una fiesta en su honor. La cocina de caza también es muy importante en esta zona desde la época de la Orden Militar de Alcántara debido a la abundancia cinegética y donde destacan platos como el arroz con liebre, el conejo estofado, perdices…

Pero si hay un tipo de cocina  que sobresale es la cocina conventual. Los franceses saquearon en 1807 la biblioteca de la Orden de Alcántara ubicada en el Conventual de San Benito, se llevaron el recetario de los monjes y lo pusieron en práctica en sus fogones los más prestigiosos cocineros franceses. Productos de esta cocina son el bacalao monacal, la perdiz o el faisán al modo de Alcántara,  el consomé o “consumío” entre otros.

Y para los paladares más dulces, en Alcántara,  se puede disfrutar de la mormentera o monumentera, singular dulce relleno de arajú hecho con miel y almendras y al que se le dedica un día de fiesta. Las puchas, los huevos soplaos, las empanadas, los mantecados de cajones, las rosquillas de vino, el fritohuevo o las bolluelas son sencillos pero también exquisitos.