POR LA VÍA DE LA PLATA

Casar de Cáceres y Garrovillas de Alconétar

La Vía de la Plata es el resto más evidente de época romana en la localidad de Casar de Cáceres, suponiendo una línea que vertebra longitudinalmente la población. Son interesantes los restos que, aunque mal conservados, pueden verse cerca de la población, como es el caso de la Retoña, donde se encuentra el descansadero de ganados. Aquí puede apreciarse su anchura de unos 8 pasos (4m. aproximadamente) y la sección de su estructura interna construida a base de distintos materiales, así como la delimitación lateral con losas regulares. Sin lugar a dudas, el mejor sitio para apreciar su trazado es junto a la casa del Berrueto, donde podremos caminar sobre ella, apreciando perfectamente su anchura y enlosado. Además de restos de la antigua vía a lo largo de la ruta por Casar de Cáceres podemos encontrar miliarios, concretamente en el tramo del camino de las Barcas. Siguiendo el rastro de la Vía de la Plata llegamos hasta el Puente de Alconétar, término municipal de Garrovillas de Alconétar, localidad que merece un alto en el camino.

La ruta, como no podía ser de otro modo, nos trasmite sensaciones diferentes al andar por una cañada real, la Soriana Occidental, única vía pecuaria en Casar de Cáceres, y la Vía de la Plata, calzada romana que comunicaba Emerita Augusta con Asturica. Amén de estas dos referencias históricas, el trazado incluye varios puntos de interés como pueden el Pantano Nuevo, interesante humedal para observar aves acuáticas, los canchos graníticos diseminados entre amplios pastizales, el embarcadero de la Perala, y la proximidad del itinerario a los Riberos del Almonte, declarados ZEPA por constituir un valioso corredor fluvial que acoge a un importante contingente de especies amenazadas, tales como la cigüeña negra o el alimoche.

El paisaje se presenta árido, escasamente arbolado, dominan las ondulaciones del terreno, imperan los suelos arenosos poblados de matorrales de leguminosas como retamas y escobas, entremezcladas con los violáceos cantuesos y multitud de flores primaverales. La encina se abre paso a medida que nos aproximamos a la cuenca del Almonte, adivinándose la abrupta pendiente que acaba con el mando dle llano, dando paso a la gran masa de agua del Embalse de Alcántara, también declarado ZEPA.

Desde el Casar iremos en primer lugar hasta la cola del Pantano Nuevo, bordeando su orla hasta llegar a la presa; en este punto continuaremos por la cañada para llegar a las casas de la Perala, para proseguir hasta la casa del Berrueto por el camino del mismo nombre. Es ésta la zona más interesante de la ruta, donde podremos ver la calzada y un grupo de miliarios. Desde la casa del Berrueto regresaremos al Casar por el camino de las Barcas, llegando a la ermita de Santiago, situada al final de la calle Larga.

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