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Santiago del Campo

Se accede por la A-66 o por la carretera EX 390 que va de Cáceres a Torrejón el Rubio, flanqueando los riberos del Almonte y el Tamuja. Es un pueblo pequeño y sosegado. En el Ayuntamiento se encuentra la Torre del Reloj, obra del siglo XIX a la que se han añadido sucesivas reformas. Bajando por la calle Virgen de Guadalupe, donde se encuentra la Ermita de la Soledad, erigida toda en mampostería de pizarra, se va abriendo paso la estampa de la iglesia de Santiago Apóstol, obra gótica del siglo XVI que bien merece visitarse.  Muy conocido resulta el Molino del Cubo, que como otros tantos molinos harineros formó parte de la base de una economía agraria de siglos pasados. El edificio destinado a la molienda está edificado con mampostería de pizarra, es de planta cuadrada y conserva aún las muelas o piedras solera y volandera fabricadas con granito. Pero lo más significativo es la construcción circular, llamada “cubo” o pozo de toma, donde se almacenaba el agua del arroyo. Al sur de la población, en el Barrio Nuevo comienza a vislumbrarse el río Almonte, convertido aquí en Embalse de Alcántara.

LA IGLESIA DE SANTIAGO APÓSTOL

Comenzó a edificarse en el primer cuarto del s.XVI y se concluyó en el s.XVIII. Es un edificio de buen tamaño, con nave rectangular y cabecera ochavada. La planta se compone de cinco tramos cubiertos con bóvedas de crucería. La torre alberga en su interior una escalera de caracol. El gótico final se refleja en sus portadas. En su interior guarda un retablo con motivos manieristas, una imagen de Santa Ana del s.XVI, varias pinturas, un retablo sin pintar del s.XVIII y otro de la segunda mitad del XVI, así como pinturas al fresco combinadas con esculturas a modo de pequeños altares.  Otros edificios religiosos que pueden verse en Santiago del Campo son la ermita de la Soledad, del s.XVII, y la ermita de San Marcos, del s. XVII.

EL CASTRO DEL CASTILLEJO

Es uno de los  poblados prerromanos asociados a la cuenca hidrográfica del Tajo. Se constatan en él diferentes épocas de habitación, desde el III Milenio hasta el I a.d.C, épocas conocidas como Bronce Final e Hierro por el uso de estos materiales. Sobre un cerro pizarroso, constituye un lugar  estratégico donde aún se atisban los restos de un recinto amurallado. Se conocen restos de cerámica, escorias de fundición, elementos de adorno personal como cuentas de collar, placas decoradas, fíbulas y broches de cinturón, que delatan la forma de vida de sus habitantes, dedicados al pastoreo, la caza y la recolección de frutos silvestres. En el interior del recinto fortificado se llevó en 1.984 una campaña de excavación arqueológica, observándose  catas que muestran los restos de muros y que sacaron a la luz el conjunto de materiales  referidos, depositados en el Museo Provincial de Cáceres.

EL MOLINO DEL CUBO

Le calculan más de doscientos años de existencia. Bien camuflado entre los riscos de pizarra, la fábrica responde a cánones tradicionales: situado en lugar intrincado de complicado acceso, normalmente con fuertes pendientes para aprovechar la fuerza hidráulica.

El molino se encuentra apoyado en un cortado de pizarra sobre un meandro que permite la contención de agua mediante un dique que hoy no existe al ser reventado por las avenidas fluviales. El edificio destinado a molienda está edificado con mampostería de pizarra, es de planta cuadrada muy derruida. Se conservan aún las muelas o piedras solera y volandera, fabricadas con granito. Lo más significativo es la construcción circular, llamada “cubo” o pozo de toma, anexa al edificio, donde se almacenaba el agua del arroyo.

EL RIO ALMONTE Y SUS RIBEROS

El río Almonte afluente del Tajo fue declarado Z.E.P.A. (Zona de Especial Protección para las Aves) en junio de 2003 por la Junta de Extremadura, siendo ya entonces un L.I.C. (Lugar de Interés Comunitario). El río y sus riberos poseen el mayor valor natural en su conjunto de toda la comarca. Además hay que sumar al río los encinares que surgen de sus inmediaciones a ambas orillas donde anida el águila imperial ibérica. En las orillas del cauce, podemos encontrar varias parejas de cigüeña negra y una amplia representación de las rapaces más amenazadas de la península.

FIESTAS

-Las Candelas o “Purificás”. Se celebran el  2 de febrero.  De orígenes hebreos muestra el rito de purificación de las mujeres que acaban de ser madres, conmemorando también la de la Virgen María tras el nacimiento de Jesús. Cinco jóvenes  vestidas con trajes regionales cantan coplas y son purificadas en la iglesia, donde entre otras ofrendas depositan roscones y cirios. Al final  se subastan  productos tradicionales de la localidad.

-La Romería de San Marcos. Es el patrón del pueblo y celebra su romería el día 25 de abril. Se rinde devoción al Santo y se programan actividades culturales, folclóricas y deportivas.

-Las Fiestas de Agosto. Tienen lugar el primer fin de semana de mes. Se organizan festejos taurinos, degustándose después su carne. También se hacen verbenas populares y folklore extremeño.

GASTRONOMÍA

Destacan los platos elaborados con espárragos trigueros, abundantes y excelentes por todos los riberos del Almonte, ya sean en tortillas o revueltos. La matanza del cerdo ocupa un lugar primordial, por lo que gran parte de los productos típicos son derivados del cerdo, especialmente los embutidos. La afición a la pesca deriva en buenos guisos de pescado, entre ellos carpas, barbos y, en especial, la tenca frita.

En la repostería hay que destacar las ricas roscas de huevo, las floretas y los coquillos. En el pueblo han existido tradicionalmente colmenas en la Dehesa Boyal, extrayéndose de ellos miel para la elaboración, entre otros, de dulces caseros.