El legado romano en la comarca tiene en el Puente Romano de Alcántara su muestra más significativa. El puente fue construido en el año 102 a.c., tiene 6 arcos, 59 metros de alto y 194 de longitud, y se conserva en tan buen estado que aún se utiliza para el paso de todo tipo de vehículos. Otro puente romano de especial importancia es el Puente de Alconétar, situado inicialmente cerca de Garrovillas de Alconétar, pero que la construcción del embalse de Alcántara obligó a trasladarlo aguas arriba.

 

Junto a ellos existen otros muchos puentes de origen romano de menor tamaño que siguen sirviendo para cruzar riberas y arroyos. El arte románico tiene en la comarca como principal muestra la Iglesia de Nuestra Señora de Almocóvar en Alcántara, edificada sobre una antigua mezquita. De esta época data también el Castillo de Monroy, ejemplo de la arquitectura militar de la época, destinado no tanto a la defensa como a la ostentación de poder.

El estilo gótico está representado en la comarca por la Iglesia de San Pedro de Garrovillas, una grandiosa construcción en sillería de granito. El arte renacentista se manifiesta con toda su majestuosidad en el edificio de San Benito de Alcántara, conjunto integrado por la Iglesia (que no se llegó a terminar), el Convento y la Hospedería, y en la Iglesia de Santa María la Mayor de Brozas, cuya portada occidental muestra una interesante mezcla de adornos góticos y renacentistas.Renacentista es también el Retablo de la Iglesia de Nª Sra. de la Asunción de Arroyo de la Luz, que contiene veinte tablas del pintor pacense y universal Luis de Morales. Sin duda es el mejor conjunto de su extensa obra, corresponde a su mejor época y es el mejor conservado, pues fue cuidadosamente restaurado hace unos años.